lunes, 31 de octubre de 2016

EL HORROR COMO RUTINA


SI ESTO ES UN HOMBRE
Primo Levi (1919-1987)

Este libro forma parte de la Trilogía de Auschwitz junto con La tregua y Los hundidos y los salvados.

La primera frase de este libro ya nos llama la atención: Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944... "Tener suerte" y "Auschwitz" en una misma frase parece por lo menos contradictorio. Y es que el escritor italiano de origen judío Primo Levi alude al hecho de que llegar al campo de concentración cerca del epílogo de la Segunda Guerra Mundial seguramente le salvó la vida. (Realmente el Lager en el que estuvo Levi es el de Monowitz o La Buna).


Uno o una habrá leído libros, artículos, habrá visto películas sobre el Holocausto judío y nunca se sorprenderá u horrorizará lo suficiente de aquel genocidio que se llevó a cabo durante los años de la guerra y que acabó con millones de personas. "¿Cómo es que nadie se dio cuenta?", le preguntan al final del libro al mismo Levy: "Hitler y su ministro de propaganda Goebbels demostraron ser muy superiores a Mussolini en la tarea de control y enmascaramiento de la verdad, con un cinismo y un lenguaje plagado de eufemismos", contesta el autor y protagonista del libro. Solo con esta respuesta se entiende que se pudieran llevar a cabo tales barbaridades.

Levi nos describe con un lenguaje sobrio y crudo que te muerde y te desgarra el alma, la pesadilla que vivió en el Lager o campo de concentración. Esta sobriedad no es óbice para que en ciertas partes del libro tenga la habilidad para utilizar frases y descripciones que solo alguien que ha vivido este episodio-pesadilla en su vida es capaz de expresar.

La tragedia es narrada sin censuras. El drama de un hombre que cree dejar de serlo porque le han despojado de todo. Personas que parecen convertirse en cosas. Hombres que llegan a ser enemigos entre ellos en el momento que esperan a que muera el de al lado para robarle un trozo de pan. No es una injusticia la que se cometió, es la destrucción del ser humano como tal. El maltrato, el hambre, el frío, la certeza de que vas a morir un día u otro. La escena donde una serie de judíos pasan delante de un alemán de las SS que decide quien vive y quien muere, según su fortaleza o juventud, y los "errores" que comete en base a este criterio, es espeluznante. También el sobrecogedor episodio Los hundidos y los salvados en el que se demuestra hasta donde puede llegar el comportamiento de una persona sometida a un régimen de vida infrahumano, por debajo de las necesidades básicas, e intentado luchar por sobrevivir.

También destacaría (aunque es un libro para leerlo palabra a palabra, frase a frase)  Los últimos diez días:  a pesar de la inminente llegada de los rusos, con el frío y la devastadora enfermedad, los días pasan lentamente en un campo abandonado y agónico.

Por último, recalcar las palabras en forma de poema del autor al principio del libro, que definen perfectamente lo que quiere enseñarnos con él y que incluyen también a las mujeres que sufrieron igual que los hombres. (El libro es autobiográfico luego el campo de concentración referenciado es el de los hombres, eso no obsta para que el autor aluda constantemente a las familias y mujeres).

Si esto es un hombre

Los que vivís seguros
en vuestras casas caldeadas,
los que os encontráis, al volver por la tarde,
la comida caliente y los rostros amigos:
         Considerad si es un hombre
         quien trabaja en el fango
         quien no conoce la paz
         quien lucha por la mitad de un panecillo
         quien muere por un sí o por un no.
         Considerad si es una mujer
         quien no tiene cabellos ni nombre
         ni fuerzas para recordarlo
         vacía la mirada y frío el regazo
         como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido....




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