martes, 1 de noviembre de 2016

EL HICHCOCK MÁS ROMÁNTICO

VÉRTIGO
Alfred Hichcock (1899-1980)



En este fotograma, vemos un plano general de una mujer, vestida de gris, rubia con un moño, que está sentada en un banco de un museo. Observa un cuadro. La mujer está de espaldas al espectador, aun así, intuimos que la visión le resulta fascinante, ya que está sentada, y eso implica que lo quiere contemplar directamente y durante bastante tiempo. A su lado vemos un ramo de flores. La actriz es Kim Novak, que interpreta a Madeleine en la película Vértigo, dirigida por el director inglés Alfred Hichcock, en el año 1958, y basada en la novela D'entre les morts de Pierre Boileau y Thomas Narcejac.

El fotograma lo vemos desde el punto de vista del observador, que en este caso es Scottie, personaje interpretado por James Stewart . De esta manera nos introducimos en la propia acción dramática mediante la identificación con el personaje. Con el uso recurrente del zoom, vemos las similitudes entre el ramo de flores de Madeleine, y el de la mujer del retrato, y  el moño que ambas llevan. La composición del fotograma es equilibrada y el encuadre es fijo. El ángulo que adopta la cámara es recto (eje paralelo al suelo) y corresponde al ojo del espectador. Hichcock usaba mucho el primer plano. Sabía de su poder cuando se necesitaba mostrar la reacción de una persona, su parte emocional. Los usaba de arriba abajo, de abajo arriba, etc. Jugaba mucho con el zoom, los planos borrosos (con filtros de niebla) y los ángulos.

La escena en que se encuadra este fotograma es crucial, ya que nos muestra hasta que punto Madeleine esta abducida por el personaje que encarna su antepasado.


El pintor Millais era un pintor muy apreciado por Hichcock, incluso se podría sugerir que muchos planos de Vértigo se inspiran en John Everet Millais, creador de la escuela prerrafaelita. Una de estas semejanzas la encontramos, precisamente, en el cuadro que Madeleine observa en el Museo de la Legión de Honor. Esta pintura, es el de la supuesta bisabuela de Madeleine, Carlotta Valdés, que pudiera estar inspirado en el cuadro de Millais "The Black Brunswicker" (1860). El cuadro de Carlotta que aparece en la película fue pintado por John Ferren con las indicaciones del propio Hichcock, que sabía muy bien lo que quería. Los parecidos entre ambos cuadros son asombrosos: el mismo moño, mujer en escorzo, el cuello desnudo, expresión melancólica, etc.

También vemos influencias de Edgar Allan Poe y el relato La caída de la casa Usher : el bosque de secuoyas, la atmósfera, el "viejo amigo", las dos Madeleine y sus paralelismos.

En la película, Kim Novak aparece a la vez distante y a la vez cercana, una especie de rivalidad entre realidad y deseo. La mujer como destructora del hombre es un clásico en la filmografía de Hichcock. Una imagen que gusta mucho al director es el del moño como símil del sexo femenino que también apreciamos en 39 escalones o Marnie la ladrona..
Este director fue calificado como el "maestro del suspense" y su dilatada filmografía así lo demuestra. Estamos por tanto ante una película de este genero (thriller psicológico), pero con ribetes románticos. O como se ha dicho: la mejor combinación de suspense e historia de amor jamás vistos en el cine. La película gira en torno a obsesiones y fobias tan características de este director.

Fue grabada en los Universal Studios, producida por la Paramount Pictures. Alfred Hichcock, fue un pionero en las técnicas que se utilizan en las cintas de suspenses. Es el creador de la idea de "cine puro", donde se pretende lograr el impacto emocional no con los diálogos, sino a través de las imágenes.  Era un virtuoso en sus movimientos de cámara (como se puede observar en este fotograma), y un maestro en el montaje, en juntar todos los fragmentos y realizar una obra redonda. También era un genio de la precisión, que era una forma de impactar al público. Para él, muchas veces era mejor el punto de vista de la cámara subjetiva, situada en un punto concreto, que la de los actores. Para rodar la película se utilizó el Vistavisión (Paramount Pictures lo utilizaba para rivalizar con el Cinemascope) con lo cual se obtenían imágenes de gran calidad. Y el Technicolor, que era bastante costoso.

 El director comenzó su carrera en el Reino Unido, pero después emigró a Estados Unidos donde desarrolló una brillante carrera a partir de los años cuarenta, con películas casi todas encuadradas en el género del suspense: Rebecca, Con la muerte en los talones, El Hombre que sabía demasiado, La ventana indiscreta, Psicosis, etc. Títulos memorables que se suceden hasta la década de los setenta. Vértigo es una de las obras más poéticas y dramáticas de Alfred Hichcock, y en principio no fue un éxito comercial, pero, hoy en día, restaurada, es considerada como una obra maestra del director inglés.

La historia la podemos dividir en dos partes: una primera desde el punto de vista de Scottie, el personaje que interpreta James Stewart: un amigo le encarga que siga a su esposa.  Su actitud es extraña y cree que está obsesionada con una antepasado suyo, Carlotta Valdés. Esto cambia a mitad de la película, cuando la historia da un giro sorprendente.

La película es un torbellino de obsesiones, es fascinante, casi de pesadilla. A esto ayudaron mucho los títulos de crédito de Saul Bass que nos introducen en la película y crean el ambiente necesario. Hichcock quería unos títulos lo más artísticos posibles, y se los encargó a Bass, que además realizó el célebre cartel publicitario. Son famosos los ojos y sobre todo las espirales psicodélicas que nos introducen en la obsesión enfermiza por Madeleine que experimentará Scottie, además subrayada por su acrofobia. Este vértigo o acrofobia es representado en la película de distintas maneras: créditos, escalera de caracol, el travelling de 360º cuando los dos personajes se besan, y el zoom que se realiza hacia adelante con un movimiento hacia atrás simultáneamente.

En Vértigo el pesimismo es absoluto. La obsesión de Scottie por abrir las puertas del pasado, la reconstrucción de una construcción, de una ficción a partir de otra ficción, le llevan a una reproducción obsesiva, paso a paso y con exactitud.



Los protagonistas escogidos son James Stewart y Kim Novak. Alfred Hichcock tenía claro a Stewart desde el principio ya que era su actor de cabecera. Hizo una brillante interpretación. Sin embargo para protagonizar el personaje femenino en primer lugar se decantó por Vera Miles, e incluso se hicieron varios retratos de Carlotta pensando en ella. Al quedarse embarazada, tuvo que recurrir a Kim Novak, al principio reacia por ser la sustituta. Tuvieron que sortear algunos problemas como el traje gris de la protagonista que a Kim Novak no le gustaba, como tampoco la intensidad del pelo rubio. Hemos de hacer aquí un paréntesis para recordar la obsesión de Hichcock por las actrices rubias. Finalmente Kim Novak le dio una gran intensidad emocional al film, aunque se dice que Hichcock no estuvo muy a gusto con el resultado.


También es destacable la banda sonora de Bernard Herrman, que hace a Vértigo más perfecta si cabe. Con su música hipnótica y romántica, nos introduce desde el principio en un mundo desasosegante, un San Francisco fantasmal. Como ejemplo de su fuerza tenemos los veinte minutos casi sin diálogos, durante la persecución que Scottie hace a Madeleine  por la ciudad que nos empuja a un sueño, pero también a una pesadilla.

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