EL AUTOR (2017)
Manuel Martín Cuenca (El Ejido, 1964)
Vale, vale esta bien…,¿Cuántas veces he dicho que es absurdo poner
nombres anglosajones en los relatos en castellano, que es ridículo? Callahan,
¿quién coño se llama así en Sevilla? ¿Usted qué quiere contarnos, de que va eso
que tiene ahí? No he visto en tres años una línea de algo que ha pasado
¡Cuénteme algo, no sé, algo con alma, cuénteme cómo se hace usted una paja,
cuénteme usted cómo me odia!...
Esta delirante cita no es literal, es aproximativa y se desarrolla en un
taller de escritura al inicio de la película El autor. Es un monólogo del
despótico profesor del taller (Antonio de la Torre) hacia uno de sus alumnos,
el humillado Álvaro (Javier Gutiérrez). Supone un punto de inflexión en la vida
de este último, obsesionado en hacer “verdadera” literatura (¿qué es eso?).
En este film, basado en la primera novela de Javier Cercas, El móvil, se
cuenta la vida de un personaje bastante peculiar.
Álvaro tiene un trabajo anodino en una notaría pero lo que él quiere es dedicarse
a la escritura, y no solo eso, quiere escribir bien, como lo hacen los
escritores lúcidos y con talento, no como su mujer, que es una vendedora de
best-seller de pacotilla. Cuando la pilla liándose con otro y se separan,
decide llevar a cabo su gran proyecto jaleado por el profesor antes aludido
(todo un personaje como descubriremos más adelante): realizar una gran novela a
pesar de no tener mucha imaginación ni ser realmente brillante. Para ello está
dispuesto a cualquier cosa: espiar a sus vecinos, liarse con la portera
cotilla, intentar cambiar el destino de las personas manipulándolas…, todo con
tal de crear contenido para su obra. Y lo hace una vez puestos los “cojones
sobre la mesa” (literalmente). Él quiere algo grande y para ello ficciona la
realidad, pero a veces la realidad no le da lo que quiere y ahí surgen los
problemas. No es capaz de entender que puede haber gente más avispada e
inteligente que él.
Catalogada como comedia negra, esta gran película es una historia rarilla,
perversa, turbadora, de envidia malsana, de un tipo que está dispuesto a lo que
sea para lograr sus objetivos a pesar de correr el riesgo de que su vida se
convierta en una mierda o algo peor.
En resumen, un individuo vulgar, sin vida propia, que se vuelve inquietante y
peligroso. La película es retorcida y tiene una carga de crítica bastante
importante. Es por eso que se ve con cierta inquietud. ¿En serio somos así o hay gente así? La respuesta podría incomodarnos. Y nos encontramos con los
diversos personajes que cualquier arte nos puede mostrar: aquellos que
“triunfan” sin supuestamente merecerlo, los petulantes, los perdedores que
fracasan y buscan alternativas, o aquellos que intentan buscar algo dentro de
sus entrañas sin saber si tienen algo que mostrar. Y luego está la sociedad que
les rodea, víctima o cómplice de sus artimañas.
Hay que hacer una reverencia a Javier Gutiérrez por su interpretación.
Sus registros son tan amplios, es tan camaleónico y versátil, que por algo es
el actor omnipresente en las películas españolas. No me extraña, está
totalmente justificado. Al igual que la labor de Antonio de la Torre, otro de
los asiduos; aquí en un papel diferente,
haciendo de “mesías” de escritores aficionados.
En conclusión una película pausada pero que atrapa, con algún que otro
giro inesperado, tortuosa, chocante y por supuesto, fascinante.
Como dato curioso, la banda sonora está compuesta por José Luis Perales.
Trailer de la película




















