viernes, 16 de diciembre de 2016

RECOMENDACIÓN DE UN LIBRO: Del color de la leche.


DEL COLOR DE LA LECHE (2014)
Nell Leyshon (1962)

Nell Leyshon no es una escritora muy conocida en nuestro país. Nació en Glastonbury (Inglaterra) y ha recibido numerosos premios a lo largo de su trayectoria literaria. Con esta novela corta obtuvo el premio que otorga el Gremio de Libreros de Madrid en 2014.




No recordaba qué es lo que me hizo leer este libro, pero ahora hojeándolo para hacer esta pequeña reseña o recomendación me he encontrado con este inicio espectacular:

éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.
en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos. veo los árboles y veo las hojas...
...me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme. a. erre. i griega. así es como se escribe.



Esta es la historia de una niña de quince años que vive con su familia en una granja en algún lugar de Inglaterra a mediados del siglo XIX. Su color de pelo es "como el de la leche" y tiene una discapacidad física que la hace cojear. Viven en la miseria y la poca capacidad de recursos de que disponen, hace que el padre de la niña la mande interna a una casa, a cuidar a la enferma esposa de un vicario. Allí aprenderá a leer y a escribir de una manera precaria, y será protagonista y víctima de las luces y las sombras que habitan en esa casa.

En esta novela los personajes que acompañan a la protagonista parecen anestesiados y vacunados contra el dolor emocional.  Esto se hace patente sobre todo cuando los padres se "liberan" de Mary, y por lo tanto de una boca más a la que hay que alimentar, y apenas muestran sentimiento alguna ante la pérdida de su hija.
Todos, incluso la niña, aceptan estoicamente su existencia como algo que el destino ha querido, y no hay ninguna queja sobre ello. Tan solo el padre parece lamentarse de no tener hijos varones.





El tiempo pasa, y con ello las estaciones en este ambiente campestre, donde las tareas de la granja y el campo llenan todo el tiempo y hay poco espacio para las reflexiones. La novela se lee de un tirón gracias al lenguaje directo, sencillo, sin adornos ni florituras. En este caso no son necesarias.  

El libro tiene un final que te desgarra las entrañas. Las ganas y la necesidad de la protagonista de dejar por escrito lo que le ha pasado, una realidad que esconde una pesadilla siniestra, es enternecedora. Parece querer dar voz a esos que siempre callan, a los invisibles, a los que están al otro lado; el lado del oprimido. Y ella quiere hacerlo porque puede escribir, algo que estaba vetado en aquella época a los que tenían que servir al poderoso (y mucho menos a las mujeres).

Es como un poema rabioso, aunque esta rabia debemos intuirla y sentirla nosotros. Ya que a pesar de ser una historia amarga, tendremos la visión de una niña que parece " feliz" a pesar de todo, lo cual no deja de ser algo inquietante.
Lectura recomendable cien por cien.




martes, 13 de diciembre de 2016

MICRORRELATO: TRAS LOS LIBROS


TRAS LOS LIBROS

Todos lo viernes voy a la librería del barrio para verte. Tengo controlados tus horarios y movimientos, y sé a la hora exacta en la que vas a estar. Mientras llegas, recorro las estanterías, acaricio los lomos de los nuevos inquilinos y hojeo alguno. Entonces la puerta emite un tintineo y apareces con tu cara acalorada y sonrosada por la emoción. Mi objetivo allí es observarte; es mirar tus manitas que cogen el libro de animales, es atrapar tus ojos concentrados en las palabras de los cuentos, es contagiarme de tu entusiasmo. Tu padre, tan distinguido, te pregunta algo y vais a pagar la nueva adquisición. Nunca me reconoce porque me tapo con la capucha. Yo veo como os alejáis hasta que no sois más que un punto en el horizonte. Acto seguido me acerco al estante relativamente angustiada. Suspiro cuando me percato de que tu elección no se ha agotado.

Por la noche leo el libro despacio, capítulo a capítulo. Entonces entro en tu mundo de gigantes bonachones, de naves espaciales y mundos imposibles. Cierro los ojos y pienso: "Hasta el viernes, mi vida".






sábado, 10 de diciembre de 2016

RECOMENDACIÓN DE PELÍCULA: los inicios del Cine.


VIAJE A LA LUNA-1902
George Méliès (1861-1938)

Una película también se mide por su repercusión en la Historia del Cine, por ser pionera en muchos sentidos, por utilizar recursos nunca antes utilizados. Este es el caso de Viaje a la luna.



A George Méliés le encantaba el mundo de la magia y el ilusionismo y utilizó el cine para encarrilar sus pasiones. Siempre hay que agradecer a seres humanos como Méliés que tuvieron las agallas y las ganas para llevar a cabo sus proyectos. Sin ellos, es posible que el mundo del espectáculo no hubiera evolucionado de la misma manera. Con su productora Star Films rodó esta experimental y precursora cinta en 1902. Sin embargo, la empresa quebró y acabo trabajando en un negocio de juguetes.



Es el propio Méliès el protagonista de este film de apenas catorce minutos (algo insólito para aquella época cuando las cintas no sobrepasaban los dos minutos). Interpreta al profesor Barbenfouillis, y cuenta la historia de un grupo de astrónomos que hacen un viaje a la luna. Está basada originariamente en el relato de Julio Verne. Esta película muda, por supuesto, se considera una de las primeras superproducciones en el mundo cinematográfico y se compone de once secuencias que van, desde la reunión de los astrónomos, pasando por el aterrizaje en la luna, conocimiento de los selenitas y caída de la nave desde un precipicio al mar terrestre. Todas las escenas son grabadas en plano general y sin movimiento de cámara. Méliès, tan aficionado a la magia, usa sus "ilusiones" para crear las atmósferas necesarias: maquetas, transparencias, utilización de acuarios para la toma submarina, sobreimpresiones, etc. 


Estos efectos especiales pueden provocar una sonrisa al actual espectador, pero no debemos olvidar que está rodada a principios del siglo pasado y que hasta entonces casi todas las películas eran de no ficción o documentales. En ese sentido hay que considerar esta película como una adelantada a su tiempo y a la ciencia ficción, ya que es el origen de los pautas que se utilizarán más adelante en este género. Y también, como no, la iniciadora del cine como mero entretenimiento.




Además, todo ello está aderezado con un humor surrealista también inédito en aquella época: explosiones sin sentido o la nave cayendo a la luna sin tener en cuenta teorías de la gravedad, ni espacios ni tiempos. Y por supuesto, la imagen célebre y cómica de esta película, que es la luna representada por una cara humana (recordemos que la nave cae en un ojo exactamente).

La mejor manera de apreciar todos estos elementos es ver la película y ser testigos de los inicios de la Historia del Cine. Les dejo con Viaje a la luna de George Méliès:






miércoles, 7 de diciembre de 2016

RELATO DE SUPERVIVENCIA: HÉROES EN SILENCIO


HÉROES EN SILENCIO

"De noche todo es diferente. Al desaparecer la luz, el alma puede sufrir de melancolía si no está lo suficientemente alimentada". Recordaba esta respuesta que su padre le repetía una y otra vez, cuando le preguntaba por esas lágrimas que recorrían sus rudas mejillas en los anocheceres de invierno. Su madre había fallecido dos meses antes, y su progenitor, incapaz de superar aquel zarpazo de la vida, fue cayendo poco a poco en una depresión, que le llevó en este orden, a la desesperación, a la locura, y finalmente a la muerte.
Tumbado en aquel roído colchón, rememoraba las vicisitudes de su infancia, cuando siendo hijo único, y sin familiares cercanos, se quedó huérfano de una manera fulminante. Sentía como aquel hecho traumático para un niño de diez años, había marcado su vida posterior de manera significativa. Se crió en un orfanato primero, y con una familia adoptiva después. Un conjunto desestructurado y sin recursos, que no le permitió estudiar más allá del bachillerato. Empezó a trabajar con su padre adoptivo como peón de albañil en la pequeña empresa de construcción que este tenía. Cuando las vacas flacas hicieron su aparición, la empresa tuvo que cerrar. Con cincuenta años, sin poder independizarse, todavía vivía con esta familia, compuesta a esas alturas, por dos ancianos, que casualidades de la vida, murieron también uno detrás del otro. Los otros hijos del matrimonio vendieron la casa, y le dieron una parte que él intuyó escasa, pero el apuro y la humildad le impidieron reclamar nada. Nunca habían ejercido de hermanos. Nunca más volvió a verlos.



Aquel dinero le sirvió para vivir de alquiler un par de años, pero pronto se esfumó, como casi todo en su vida. Y así, sin transición alguna, se vio directamente en la calle, con un perro y una mochila colgada en bandolera, como un personaje sacado de una novela de Dickens, pero doscientos años después. Es más, a él le gustaba llamarse Oliver, sin ser su verdadero nombre, en recuerdo del pequeño y desvalido huérfano del libro.
Oliver y Golfo compartían la humedad del jergón debajo del puente que estaba a las afueras de la ciudad. Cuando Oliver se quedaba embelesado recordando sus antiguas vivencias, Golfo le traía a la realidad con un ladrido enérgico y sonoro. A su amo le sorprendía el vigor de su perro, dadas sus circunstancias y se preguntaba de donde sacaba esa fuerza y vitalidad. A él, sin embargo, cada día le costaba más seguir el ritmo de la vida,  con su reuma, su artrosis, y sus problemas respiratorios.
Sabía que le convenía pasar las noches en los albergues, sobre todo en invierno, pero nunca había querido dormir allí. Algunas veces entraba para asearse un poco, pero eran sitios donde no acostumbraban a aceptar animales, y él era incapaz de traicionar a su fiel y leal amigo. Tan solo visualizar la imagen hipotética del perro tras la puerta del albergue con su mirada triste, mientras él entraba a acomodarse en una cama calentita, le encogía el corazón.
Vivía de la caridad, y aunque muchas de las personas que le auxiliaban le recordaban las ayudas que podría recibir de distintos organismos, no se veía a si mismo recurriendo a ellas. Tenía setenta años, y muchos sufrimientos a sus espaldas, pero era incapaz de presentarse en uno de aquellos edificios y pedir amparo. Había llegado un momento en que Oliver ya se sentía parte de la calle. Como un mobiliario urbano más, como un árbol más del parque. Creía que cada uno tenía su destino, y que a él le había tocado ese. Y aunque no era religioso ni supersticioso, pensaba que quizá estaba sufriendo alguna penitencia o castigo por algo que él, o su familia, habían hecho mal. Sin embargo no acertaba a saber el qué.



Muchas noches, cuando estaba un poco animado, se acercaba a los túneles abandonados por donde antiguamente había transitado un tren, y se entretenía charlando con sus colegas callejeros que había conocido en todos aquellos años. Hablaban alrededor de una fogata. Filosofaban, cada uno contaba su historia, recordaban amores pasados, y de vez en cuando, si había una botella de vino por medio, arreglaban el mundo. Se olvidaban que ese mundo no los incluía. A veces, se quedaban simplemente en silencio, mirando el fuego, y rascándose la barbilla, hasta que la última chispa se apagaba, y la oscuridad absoluta se apoderaba del momento. Entonces la mejor opción era meterse entre las mantas y los sacos, y dejar de rumiar pensamientos.



Pero aquel día Oliver se había quedado debajo del puente, el cuerpo no le obedecía como de costumbre, y el tiempo era desapacible. Golfo estaba tumbado encima de él, sabía que le gustaba que hiciera eso porque le daba calor. Se miraban a los ojos. No necesitaban decir ni ladrar nada. Eran dos viejos amigos, dos criaturas en perfecta simbiosis. Adalides de la vida, campeones de la supervivencia, guerreros que luchaban cada día contra un ejército de fantasmas. Héroes anónimos que no esperaban nada. Animales libres, entre la multitud perdida y a merced de la corriente.

Al amanecer, cerraron los ojos.


lunes, 5 de diciembre de 2016

LIBRO: PESADILLA EN ROSA. (El entretimiento hecho arte)


PESADILLA EN ROSA (1964)
John D. MacDonald (1916-1986)

He leído dos novelas de John D. MacDonald y lo mejor que puedo decir es que son puro entretenimiento (una palabra un poco denostada y desprestigiada cuando es una de las mejores cosas que se puede decir de un libro).



Adiós en azul y Pesadilla en rosa están protagonizadas por un curioso detective-vividor, Travis McGee, que vive en un barco en Florida y se mantiene como puede, al día,  con los casos que van surgiendo. Como en otras muchas novelas de temática negra, a veces estos sucesos se quedan en segundo plano cuando el escritor nos muestra un alarde de creatividad narrativa, un ingenio desbordante, unos diálogos jocosos y divertidos que nos mantienen con una sonrisa en la boca durante gran parte de la aventura. Todo ello salpicado por reflexiones puntuales sobre la vida y el ser humano que no dejan de ser por lo menos interesantes:

"Hasta el momento en que la población de langostas alcanza una determinada densidad, estas actúan como saltamontes. Cuando se llega al punto crítico, se vuelven agresivas, se convierten en una plaga e intentan devorar el mundo. Nosotros también no estamos acercando a este punto crítico. No tardará en llegar el momento en que cuando dos desconocidos choquen en pleno mediodía en alguna calle de Nueva York, no se limiten a gruñirse y seguir cada uno su camino: se detendrán, se mirarán fijamente y saltarán al cuello del otro en medio de un aterrador silencio. Y la infección se extenderá por la ciudad. Las ancianas aplastarán cráneos con sus mortíferos bolsos. Los coches invadirán las concurridas aceras. Los conductores acelerarán sus automóviles y se estrellarán. El fenómeno se extenderá..."




En este ocasión Travis MacGee acepta hacerle un favor a un antiguo compañero de armas: el prometido de su hermana ha muerto en extrañas circunstancias y tiene que viajar a Nueva York para intentar esclarecer el suceso. Todo indica que la empresa en la que trabajaba el fallecido está detrás de la historia.

La novela se puede diferenciar en dos partes claramente. En la primera, más socarrona y jovial, el protagonista se dedica a buscar indicios y a enamorarse de Nina, la hermana de su amigo.
La segunda parte la historia da una vuelta de tuerca y nos adentramos en un mundo siniestro y oscuro. Es cuando el título adquiere sentido, ya que efectivamente, es una "pesadilla en rosa", una pesadilla grotesca de la que parece difícil salir.

MacDonald es un escritor fascinante y crea atmósferas de suspense magnífico. Sus libros son joyitas que no hay que dejar escapar.




viernes, 2 de diciembre de 2016

PREMIO LIEBSTER AWARD



PREMIO LIEBSTER AWARD







Agradecimiento:

Me siento muy agradecida por haber sido nominada al premio Liebster Award por Raúl Ariel Victoriano y su blog de relatos HASTA QUE EL ESPLENDOR SE MARCHITE, http://hastaqueelesplendorsemarchite.blogspot.com.es/.
Acabo de aterrizar como quien dice en este mundo de los blogs y para mí ha sido todo un placer encontrar a escritores como Ariel, que deben amar mucho la escritura porque si no, sería imposible crear los maravillosos relatos que nos muestra en su estupendo blog. ¡Muchas gracias, Ariel!


Reglas:

Para aquellos nominados que no las conozcan y estén interesados en saber sobre las reglas oficiales de este premio, les dejo aquí el siguiente enlace:
1. Agradecer al blog que te ha nominado. 
2. Responder a un cuestionario que integra 11 preguntas.
3. Nominar a 5, 11 o 20 blogs que tengan menos de 200 seguidores.
4. Avisar a los premiados de la concesión, bien en su blog o desde las redes sociales.
5. Formular 11 preguntas a cada blog que se ha nominado.

Mis nominados son:




Respuestas al cuestionario de mi nominador:


1 ¿Cómo te decidiste a iniciarte en el mundo blogger?
La idea de llegar a gente. El poder compartir mis relatos y mis gustos literarios o culturales con otras personas y así animarlas, si es posible, a que se adentren en el mundo de los libros y la escritura.
2 ¿Haces tu blog por diversión?
Sí principalmente. Y también para encontrar gente que merezca la pena leer.
3 ¿Cuántos días a la semana escribes?
Casi todos los días. Es como una rutina. Aunque no siempre se materialice en algo publicable.
4 ¿Sobre qué disfrutas más escribiendo?
No tengo un genero fijo, pero a veces no puedo evitar meter cierta ironía (bien entendida) en mis relatos.
5 ¿A veces te dan ganas de corregir lo que has puesto, cuando ha pasado algún tiempo y lo vuelves a leer?
Sí, pero si es una cuestión de forma. El fondo es algo que escribí en su momento y por algo será.
6 ¿Llevas un orden para escribir, corregir y comentar?
Nada. Soy un desastre. Muy desordenada.
7 ¿Eres escritor o escritora? 
Escritora. O aficionada a escribir, mejor dicho.
8 ¿Qué sientes cuando te leen y te dejan un comentario?
Para mí es algo increíble que alguien dedique unos segundos o minutos a leer algo mío y me deje algún comentario. A veces, ni me lo creo.
9 ¿Tienes alguna de tus entradas en tu blog a la cual le tienes un cariño especial?
No especialmente. Cada una tiene su porqué.
10 ¿Te disgusta que te pongan un comentario negativo?
Mentiría si dijera que no. Pero todo es bienvenido si es con respeto.
11 ¿Te esperabas el premio?

Pues no la verdad. Llevo muy poco tiempo en este mundo (algo más de dos meses) y hasta ahora todo han sido buenas noticias. No tengo más que palabras de agradecimiento.


Mis preguntas para los nominados son:


1- ¿ Por que decidiste hacer un Blog?

2- ¿Cada cuánto tiempo sueles publicar en tu blog?

3- ¿Te gusta curiosear blogs de otras personas con el único fin de encontrar gente interesante?

4- ¿Te gusta escribir de algún tema en particular?

5- ¿Te documentas mucho a la hora de escribir de ciertos temas?

6- ¿Qué sientes cuando te leen y te dejan un comentario?
7-¿Qué consejo darías a alguien que quiere abrir un blog?

8- ¿Te gusta escribir todos los días aunque sea para ti mismo/a?

9- ¿Te disgusta que te pongan algún comentario negativo?

10- ¿Tienes alguna de tus entradas en tu blog a la cual le tienes un cariño especial?
11- ¿Te esperabas el premio?



jueves, 1 de diciembre de 2016

MICRORRELATO: LA EXTRAÑA PAREJA



LA EXTRAÑA PAREJA

La Muerte me vino a visitar hace unos meses. No es que me haya muerto, no, es que un día tocó el timbre, abrí la puerta y entró. Se quedó a vivir conmigo unas semanas. Es difícil convivir con lo que no es, con la pura no esencia, con la nada. Yo por si acaso, intentaba ser servil con ella; la arropaba por las noches, dejaba su guadaña al lado de mi móvil, y dormíamos juntos hasta el amanecer. Por las tardes, mientras yo veía programas intrascendentes en la televisión, ella leía las esquelas del periódico. Después veíamos películas; le encantaban las de casas encantadas. Un día intenté indagar algo sobre mi fatal destino, pero alegó que "la muerte viene sin avisar". Me pareció una frase muy extraña e incongruente dadas las circunstancias.



Una mañana se fue y todavía no ha vuelto. Desde entonces me duele la cabeza, tengo pesadillas, estoy nervioso y tomo tranquilizantes. Soy la desesperación personificada. Me siento más solo que cuando me divorcié. Cada día lloro sin saber la razón.

Solo quiero que vuelva. Solo quiero volver a dormir tranquilo a su lado.

Finalista del IV Concurso de Microrrelatos fantásticos y de terror del festival de cine de Cotxeres de Sants de Mataró.