LA EXTRAÑA PAREJA
La Muerte me vino a visitar hace unos meses. No es que me haya muerto,
no, es que un día tocó el timbre, abrí la puerta y entró. Se quedó a vivir
conmigo unas semanas. Es difícil convivir con lo que no es, con la pura no
esencia, con la nada. Yo por si acaso, intentaba ser servil con ella; la
arropaba por las noches, dejaba su guadaña al lado de mi móvil, y dormíamos
juntos hasta el amanecer. Por las tardes, mientras yo veía programas
intrascendentes en la televisión, ella leía las esquelas del periódico. Después
veíamos películas; le encantaban las de casas encantadas. Un día intenté
indagar algo sobre mi fatal destino, pero alegó que "la muerte viene sin
avisar". Me pareció una frase muy extraña e incongruente dadas las
circunstancias.
Una mañana se fue y todavía no ha vuelto. Desde entonces me duele la
cabeza, tengo pesadillas, estoy nervioso y tomo tranquilizantes. Soy la
desesperación personificada. Me siento más solo que cuando me divorcié. Cada
día lloro sin saber la razón.
Solo quiero que vuelva. Solo quiero volver a dormir tranquilo a su lado.
Finalista del IV Concurso de Microrrelatos fantásticos y de terror del festival de cine de Cotxeres de Sants de Mataró.











